Entrenador!es

Entrenador!es

Entrenador!es
Menu
Ir arriba

25 mayo, 2017

Ejercicio antioxidante: Así te cuida y protege de enfermedades

ejercicio antioxidante

Siempre se ha creído que la actividad física era el mayor generador de estrés oxidativo por la gran cantidad de radicales libres que genera el metabolismo aeróbico. Este ha sido siempre el argumento de venta por el que tradicionalmente se ha tratado de endosar antioxidantes a los deportistas de resistencia. Nada más lejos de la realidad.

El estrés oxidativo no solo depende de la cantidad de especies reactivas del oxígeno causantes de la oxidación o envejecimiento celular, sino de la relación entre la producción de estos cuerpo y la producción de antioxidantes encargados de compensar y reparar el daño causado por los primeros. Dicho de otra manera, si generamos más antioxidantes que sustancias con capacidad oxidativa acabaremos generando una situación positiva para la lucha contra el envejecimiento celular.

Recientemente se ha publicado una revisión sistemática y meta-análisis de la literatura científica existente en la prestigiosa revista Sports Medicine (De Sousa et al, 2016) donde se observó que la actividad física, independientemente del sexo, edad, intensidad, volumen o tipo de ejercicio, no solo aumentaba la producción de antioxidantes sino que, además, y en contra de la creencia establecida, reducía los marcadores de estrés oxidativo (pro-oxidantes). De esta manera, se concluye documentando un claro efecto antioxidante del ejercicio o actividad física. También es importante resaltar que, debido a que este efecto no depende del tipo de actividad física, intensidad a la que se desarrolle o la frecuencia semanal, cualquier persona, independientemente de su edad o condiciones físicas, se beneficiaria de la actividad que pueda realizar protegiéndole de las diferentes enfermedades y riesgos que veremos a continuación.

Alrededor del 30% de los adultos de todo el mundo no realizan suficiente actividad física, lo que supone un mayor factor de riesgo que fumar, tener altos niveles de colesterol, hipertensión y cualquier otra causa de mortalidad. Un estilo de vida sedentario se relaciona con multitud de patologías como obesidad, Diabetes tipo II, hipertensión, enfermedades coronarias y muchas otras. Además, se cree que el estrés oxidativo es responsable o está relacionado con enfermedades neurodegenerativas, arterioesclerosis o cáncer entre otras además de las ya mencionadas.

Las razones por las que se asocia el sedentarismo con un alto número de enfermedades, así como con un alto nivel de mortalidad, son diversas pero normalmente están relacionadas con enfermedades del sistema inmune o metabólicas relacionadas con procesos degenerativos como estrés oxidativo o inflamación crónica, ambas relacionadas con el proceso de envejecimiento.

Por otro lado, tenemos la suficiente información para asegurar que la actividad física reduce la inflamación crónica a largo plazo y reduce el estrés oxidativo. Es precisamente esta capacidad para reducir la oxidación lo que consigue que realizando ejercicio mejoren aspectos como el envejecimiento celular, aumente la sensibilidad a la insulina mejorando la vida de los diabéticos, o se reduzca el colesterol.

ejercicio antioxidante

Es por ello que un estudio titulado “Oxidative stress and potential interventions to reduce oxidative stress in overweight and obesity” y publicado en 2007 en la prestigiosa “Diabetes, Obesity & Metabolism” (IF: 6.198) sugiriera que posiblemente la actividad física sea el único método capaz de reducir el estrés oxidativo independientemente del sobrepeso del individuo cuando se ha comparado con otras terapias más extendidas como, por ejemplo, la restricción calórica a través de una dieta diseñada con este propósito, las diferentes cirugías para tratar la obesidad, toma de medicamentos o la ingesta de antioxidantes.

Por todo esto, no parece descabellado el dicho que afirma que si el ejercicio o actividad física fuera un medicamento sería el mayor descubrimiento del ser humano en el ámbito de la salud y que su descubridor hace tiempo que tendría el premio Nobel.

Ejercicio Aeróbico

Parece ser el tipo de actividad física con una mayor base científica que avale su efecto antioxidante. No obstante, esto se deba probablemente a que ha sido el más utilizado cuando se ha investigado la capacidad antioxidante del ejercicio.

Según se ha observado, este tipo de actividad física mejora la capacidad de los sistemas de defensa antioxidante para combatir los radicales libres causantes del envejecimiento y oxidación celular. Esto, en palabras de los propios autores, lo convierte en una poderosa estrategia para combatir la aparición y el avance de muchas enfermedades crónicas.

Entrenamiento para la mejora de la fuerza con resistencias

Aún cuando el entrenamiento de fuerza ha sufrido un incremento de presencia constante en la literatura científico durante la última década, en lo que a efecto antioxidante se refiere no se ha analizado en la misma medida que el ejercicio aeróbico. No obstante, se ha relacionado con una mejora en el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y metabólicas, o el tratamiento de la hipertensión y la diabetes tipo II entre otras. Es por esta razón que los autores consideran razonable relacionarlo con un efecto positivo sobre el estrés oxidativo (oxidación/envejecimiento celular) y la inflamación crónica.

De los seis estudios analizados, tres encontraron una reducción en el estrés oxidativo, y otros tres no observaron diferencias. Los autores consideran que probablemente será debido a la heterogeneidad de los diferentes métodos utilizados. Cuando en el entrenamiento aeróbico apenas se utilizan una pocas variables (%VO2Max, pulsaciones y/o volumen), el entrenamiento con resistencias permite muchas más variables lo que hace que sea complicado generalizar cuando se habla de este tipo de entrenamiento.

Es importante resaltar que, a pesar de la disparidad de los resultados, cuando se analizaron en su conjunto se observó una reducción del estrés oxidativo u oxidación celular. Ninguno de los estudios obtuvo en efecto oxidante como se ha creído tradicionalmente.

Referencias

de Sousa, C.V., Sales, M.M., Rosa, T.S. et al. The antioxidant effect of exercise: A systematic review and meta-analysis. Sports Med (2017) 47: 277. doi:10.1007/s40279-016-0566-1

Por Sara Tabares, entrenador personal en Valencia, periodista y directora de PERFORMA Entrenadores Personales. Puedes leer el resto de sus artículos aquí.
Artículo por

Sara Tabares

Directora de PERFORMA Entrenadores Personales, Máster Universitario en Actividad física y Salud, MAT Jumpstart Certified, directora del programa "Ser Saludable" en Cadena SER y colaboradora de BeOk, también en Cadena SER.


Ver más artículos de
Buscar en Entrenador!es
Artículo por:

Sara Tabares

Directora de PERFORMA Entrenadores Personales, Máster Universitario en Actividad física y Salud, MAT Jumpstart Certified, directora del programa "Ser Saludable" en Cadena SER y colaboradora de BeOk, también en Cadena SER.


Ver más artículos de